← Todas las atracciones

Museo de Historia Natural de Venecia

  • museum
  • family
  • 4.4
  • Precio: €9,50 - €11,50
  • Horario: 09:00 - 17:00 (jun-sep: 10:00 - 18:00), cerrado lun
Cómo llegar
Publicidad Reserva el tour guiado de Museo de Historia Natural de Venecia Consultar disponibilidad →

Historia

Historia

Mucho antes de convertirse en museo, el Fondaco dei Turchi fue uno de los palacios privados más imponentes de Venecia: una residencia véneto-bizantina construida en el siglo XIII sobre el Gran Canal, con las arcadas superpuestas y los ventanales de medio punto característicos del estilo. En 1621, la República lo transformó en un fondaco —almacén, alojamiento, lugar de culto y centro comercial a la vez— destinado a los mercaderes otomanos, función que mantuvo durante más de dos siglos hasta que la ciudad lo recuperó en 1838, cuando ya se encontraba en un grave estado de deterioro.

Lo que hoy se puede ver debe tanto al siglo XIX como al XIII. Entre 1862 y aproximadamente 1890, el ingeniero Federico Berchet llevó a cabo una restauración a fondo, eliminando añadidos posteriores y reconstruyendo casi desde cero las torretas almenadas y la línea del tejado — una intervención que los historiadores aún discuten hoy, más cercana a una reinvención de estilo que a una restauración fiel. En 1923, por propuesta del propio Berchet, el palacio restaurado reabrió como Museo Cívico de Historia Natural de Venecia.

La sala de los dinosaurios

La sala de los dinosaurios

La estrella indiscutible del museo es el esqueleto montado de Ouranosaurus nigeriensis, un herbívoro de unos 7 metros reconocible por las altas espinas que recorren su espalda. Está expuesto desde 1975, fruto de una expedición realizada en 1972-1973 al desierto del Ténéré, en Níger, dirigida por el explorador y coleccionista veneciano Giancarlo Ligabue, cuyos hallazgos se cuentan entre los restos de Ouranosaurus más completos jamás recuperados.

La misma expedición trajo también el cráneo de Sarcosuchus, un pariente colosal de los cocodrilos del período Cretácico que superaba ampliamente en longitud a cualquier cocodrilo actual. Expuesto cerca del Ouranosaurus, permite hacerse una idea de lo desmesurada que era la fauna prehistórica del Ténéré —y explica por qué estos hallazgos se convirtieron en la carta de presentación del museo.

¿Sabías que...?

En la planta baja, la Galleria dei Cetacei suspende del techo los esqueletos de una ballena de aleta de casi 20 metros y de un cachalote joven, permitiendo caminar justo bajo sus enormes cajas torácicas mientras un punto de escucha reproduce grabaciones reales de cantos de ballena.

Cerca de allí, el Acquario delle Tegnùe recrea en un tanque de cinco metros un fragmento de las "tegnùe" —las poco conocidas formaciones rocosas de arenisca y coral frente a la costa del Véneto—, uno de los pocos lugares donde observar de cerca, sin necesidad de bucear, este frágil ecosistema del Adriático septentrional.

Bueno saber

El museo sigue un horario estacional —aproximadamente de 9:00 a 17:00 en los meses más frescos, ampliado hasta las 18:00 de junio a septiembre— y cierra los lunes, por lo que conviene comprobarlo antes de incluirlo en el plan del día. Las entradas cuestan entre 9,50 y 11,50 €, y las exposiciones interactivas, junto con su tamaño manejable, lo convierten en una de las paradas más sencillas de combinar con niños.

Se encuentra dentro del Fondaco dei Turchi, en el barrio de Santa Croce, a pocos pasos de la parada de vaporetto San Stae, y también es una opción fiable en días de lluvia, cuando las visitas al aire libre pierden atractivo.