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Puente de los Suspiros

  • bridge
  • 4.5
Cómo llegar
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Historia

Antonio Contin —sobrino de Antonio da Ponte, el ingeniero del puente de Rialto— diseñó este puente cerrado sobre el estrecho Rio di Palazzo, construido en piedra de Istria blanca en los primeros años del siglo XVII. En lugar de un único pasaje abierto, alberga dos corredores separados, para que los prisioneros conducidos en una dirección nunca se cruzaran con los que iban en la otra. Su función era puramente práctica: conectaba las salas de interrogatorio del Palacio Ducal con las celdas de las Prigioni Nuove, la "Nueva Prisión" construida al otro lado del canal cuando las mazmorras del propio palacio se quedaron sin espacio.

Las pequeñas aberturas del puente están cubiertas por celosías de piedra en lugar de auténticas ventanas, y solo dejan entrever estrechas rendijas enrejadas hacia la laguna y la desembocadura del Gran Canal. Un detalle que importa, porque la escena que muchos visitantes imaginan —condenados contemplando una última vista de Venecia— es en gran parte una invención romántica posterior, más que la intención original de sus constructores.

¿Sabías que...?

El nombre en inglés no tiene nada de veneciano: proviene de Lord Byron, quien escribió en Childe Harold's Pilgrimage: "I stood in Venice, on the Bridge of Sighs, a palace and a prison on each hand" ("Estuve en Venecia, en el Puente de los Suspiros, un palacio y una prisión a cada lado"), imaginándolo como la última mirada de los condenados a la ciudad antes de desaparecer en sus celdas. Es una imagen hermosa, pero los historiadores señalan que, en la época del puente, la mayoría de quienes lo cruzaban estaban detenidos por delitos menores o deudas, no a la espera de una ejecución: la sombría leyenda debe más al romanticismo del siglo XIX que a la realidad judicial veneciana.

El puente se hizo tan famoso que inspiró imitaciones lejos de la laguna: el St John's College de Cambridge tiene su propio "Puente de los Suspiros" cubierto (el parecido se limita casi por completo a eso), el Hertford Bridge de Oxford heredó el mismo apodo pese a parecerse más al puente de Rialto, y el palacio de justicia del condado de Allegheny, en Pittsburgh, alberga lo que muchos consideran la réplica más fiel de todas: un pasaje cubierto construido en la década de 1880 para conducir a los presos del tribunal a la cárcel contigua.

Bueno saber

El Puente de los Suspiros no se visita por separado: recorrer sus corredores solo es posible con la entrada al Palacio Ducal, del que el puente es un pasaje interno y no un recorrido público independiente.

Para la foto clásica, mejor no buscarla desde dentro: conviene acercarse al Ponte della Paglia, al borde de la Riva degli Schiavoni, o mirar el canal justo debajo, surcado de góndolas —ambos ofrecen el encuadre icónico, y las primeras horas de la mañana, antes de que lleguen los grupos, son el momento más tranquilo para conseguirlo.